Pelea en Gran Hermano: Pincoya y Campanita al borde de la sanción
Gritos, empujones y amenazas marcaron la madrugada en la casa; la producción tuvo que intervenir para evitar una agresión física.
La convivencia en Gran Hermano explotó la noche del miércoles. Jennifer “Pincoya” Galvarini y Stefanny “Campanita” Pereira protagonizaron un enfrentamiento que obligó a la producción a frenar la situación. Todo comenzó después de la gala de nominación, cuando un conflicto latente se transformó en gritos, forcejeos y amenazas dentro de la casa.
La foto de los hijos y la escalada de violencia
El detonante fue un gesto de Campanita: tomó las fotos familiares del hijo de Pincoya. La chilena perdió el control de inmediato. Comenzó a gritar y pidió que otros participantes agredieran a Campanita al salir de la casa. La frase provocó alarma entre los presentes. Sol intentó detener a Pincoya, pero no logró calmarla. Brian Sarmiento se puso al frente para impedir que llegara a los golpes.
La pelea tuvo dos capítulos: uno en la tarde y otro más grave a medianoche. Durante el segundo episodio, Danelik empujó a Campanita y tomó su cartera con intención de tirarla al agua, alentada por los gritos de Sol. Martín también intervino empujando a Campanita mientras le daba un vaso de agua a Pincoya para tranquilizarla. La voz del Big Brother se escuchó pidiendo calma de forma urgente.
Denuncias cruzadas y reacción del público
Campanita denunció que su maquillaje fue robado, lo que la llevó a salir “a cara lavada” al confesionario. Afirmó que tomar las fotos fue una venganza. Durante el altercado, aseguró que desde su llegada recibe maltrato: “Me tratan de una manera horrible, muy fea”. Pincoya, en tanto, justificó su reacción diciendo que tocar la foto de sus hijos es inadmisible, y pidió al público que la salve de la placa y que “haganla mierd* por huevona”.
Fuera del programa, las redes sociales estallaron. Usuarios denunciaron hostigamiento colectivo contra Campanita, señalando insultos, empujones y amenazas. Horas después, la mediática paraguaya publicó un comunicado en Instagram. Repudió la “agresión física, agresión verbal, hostigamiento y bullying físico y psicológico” de algunos participantes. Aclaró que las conductas quedaron registradas en cámara y que evalúa iniciar acciones legales. “Señalar la violencia no perjudica a la víctima: la defiende”, escribió.
La producción de Gran Hermano ahora debe decidir si aplica sanciones disciplinarias, en un momento clave a días de la final. El debate sobre los límites del juego y el rol del reality frente a la violencia grupal quedó abierto.
Con información de Infobae Teleshow