Nicolás Larraín convierte su pelea con Julio César en una fonda en el Estadio Nacional
El ex CQC aprovecha la polémica y lanza «Perdóname, Julio César» para las Fiestas Patrias.
La guerra de declaraciones entre Nicolás Larraín y Julio César Rodríguez no se queda solo en los programas de farándula. Según reveló el periodista Michael Roldán en sus redes sociales, el exintegrante de CQC planea capitalizar el cruce mediático con una movida inesperada: una fonda llamada «Perdóname, Julio César» durante las celebraciones dieciocheras.
De la tele a la ramada
Todo partió cuando Larraín cuestionó que figuras como Julio César Rodríguez sigan al aire hoy en día. El conductor de Mega y su entorno salieron a defenderlo, y la disputa parecía un capítulo más del mundo del espectáculo. Pero ahora, según Roldán, «Nico Larraín está dispuesto a sacarle todo el jugo o toda la chicha a esta polémica mediática».
La jugada concreta: una fonda en el Estadio Nacional entre el 17 y el 20 de septiembre. El nombre del local —«Perdóname, Julio César»— no deja dudas de que Larraín usa su rifirrafe con el periodista como gancho. El propio Roldán contó que el ex CQC tiene un socio que no trabaja en televisión, pero que estaría de acuerdo con el nombre elegido.
¿Marketing o provocación?
No es la primera vez que una pelea pública se traslada a un negocio, pero sí llama la atención que Larraín lo haga en plenas Fiestas Patrias, cuando las fondas compiten por atraer público. El dato fue publicado originalmente en Fotech.cl y rápidamente circuló en redes sociales, donde ya hay quienes especulan si la ramada tendrá empanadas, anticuchos o algún guiño más directo al conflicto.
Por ahora no hay confirmación oficial ni de Larraín ni de su entorno, pero la fuente de Roldán indica que el comunicador está decidido a «estirar la polémica». El Estadio Nacional alberga varias fondas cada año, así que el espacio para una propuesta tan explícita no es menor. Habrá que ver si Julio César Rodríguez reacciona o si, como dice el nombre del local, el conductor termina aceptando la invitación simbólica.
Mientras tanto, el público chileno tiene un nuevo motivo para seguir el culebrón: una fonda que convierte un entredicho en una atracción dieciochera. La pregunta es si los asistentes irán a perdonar o simplemente a celebrar con un nombre que ya es parte de la conversación nacional.
Con información de Fotech