Darío Barassi se golpea la frente por unos alfajores y confiesa su desastre en el gimnasio
El conductor de Ahora Caigo protagonizó un blooper al recibir un regalo dulce y luego reveló su torpeza en el gimnasio.
En el estudio de Ahora Caigo (Eltrece), los imprevistos son pan de cada día. Esta vez, el conductor Darío Barassi sumó un nuevo momento para el recuerdo cuando un simple obsequio terminó en golpe y risas. Todo partió con Martín —Tincho—, un participante de La Plata que llegó acompañado de su hija menor. En la presentación, el concursante le avisó a Barassi que le habían llevado un regalo: alfajores.
Alfajores, golpe y humor al instante
apenas escuchar la palabra “alfajores”, Barassi se iluminó. Se acercó rápido a la tarima donde Luli Latorre tenía el obsequio, se agachó para mirar de cerca y —zas— se pegó la frente contra el borde. “Ay, me pegué”, soltó entre risas, y el estudio entero estalló en carcajadas. Sin dramas, el conductor siguió como si nada, manteniendo el tono relajado que lo caracteriza.
No es la primera vez que un dulce le juega una broma. Días antes, otro participante de Boulogne llevó a una amiga a la tribuna, quien le regaló alfajores caseros de su propio emprendimiento. Sabores como pistacho, Nutella, Bonobón y dulce de leche tentaron a Barassi, que bromeó comparando el peso de uno de ellos con “un cuerpo humano”. Entre chistes, pidió probar uno y quedó indeciso sobre cuál elegir.
Del dulce a las pesas: la confesión de un novato
Si los alfajores generan risas, el gimnasio también le dio material. En otra emisión, Barassi conversó con Juan Manuel, un técnico en refrigeración de 42 años que había retomado el ejercicio. El conductor le preguntó si hacía deporte y, al escuchar su respuesta, se sinceró: “Yo también empecé el gimnasio. Lo perdido que estoy, chicos”. La confesión enganchó a más de uno.
Barassi no se quedó ahí. Contó una anécdota sin filtro: “Hoy intenté colgarme de no sé ni cómo se llama y no sabés lo que era. Estaba más cerca de que se me viniera toda la estructura abajo que yo despegar un pie del piso”. Entre risas, el conductor expuso su torpeza y la falta de orientación en las máquinas, algo que muchos espectadores seguro reconocieron.
Lejos de esconder sus dificultades, Barassi las convierte en espectáculo. Ya sea por un golpe de alfajores o por las vueltas del gimnasio, el conductor demuestra que reírse de uno mismo es su mejor carta. Para la audiencia chilena que sigue el programa —emitido en Chile por Eltrece o plataformas de streaming—, estos momentos refuerzan la conexión con un animador que no le huye a la torpeza cotidiana.
Con información de Infobae Teleshow