Récord en la Patagonia: maratón agota cupos y abre inscripciones para 2027
La edición 2026 del Patagonian International Marathon marca un récord al agotar todos sus cupos con más de dos meses de anticipación
El Patagonian International Marathon vuelve a Torres del Paine en septiembre con una cifra récord: más de dos mil corredores de 50 países y casi 100 comunas chilenas. La organización confirmó que todos los cupos se agotaron con más de dos meses de anticipación, reflejando el creciente interés por una carrera que ya abrió inscripciones para su edición de 2027.
La competencia, con distancias de 10K, 15K, 21K, 30K y 42K, no solo es un desafío deportivo: también movilizará a miles de personas hasta la Región de Magallanes, activando la economía local y adelantando la temporada turística en el extremo sur del país.
Cuando el paisaje compite con el atleta
Correr en Torres del Paine es distinto a cualquier maratón urbana. El ripio, las curvas, las pendientes y el viento constante exigen adaptaciones que no se ven en el asfalto. La Dra. Eva Peña, especialista en Medicina del Deporte de Clínica CRL, explica que en ese terreno cada zancada activa más músculos estabilizadores, lo que aumenta la fatiga neuromuscular pero también la fuerza funcional.
Las subidas incrementan la demanda sobre caderas y tobillos, mientras que los descensos generan un daño muscular mayor por las contracciones excéntricas del cuádriceps. Además, la frecuencia cardíaca varía constantemente, por lo que la especialista recomienda competir por percepción de esfuerzo y no por un ritmo fijo. “Es importante aprender a adaptar la intensidad a las condiciones del terreno”, señala Peña.
El clima patagónico como rival invisible
El frío y el viento aumentan la pérdida de calor corporal, sobre todo si la ropa está húmeda por el sudor o la lluvia. Esto reduce el flujo sanguíneo periférico y la elasticidad muscular, haciendo necesario un calentamiento más prolongado que en carreras urbanas. También aparece el riesgo de deshidratación silenciosa: con bajas temperaturas disminuye la sensación de sed, aunque el organismo sigue perdiendo líquido al respirar y sudar.
La doctora aconseja usar vestimenta por capas que evacúe la humedad y proteja del viento, además de seguir un plan de hidratación por horarios sin esperar a tener sed. “La distancia debe ser el resultado de la preparación acumulada, no un objetivo que obligue a acortar el camino”, concluye Peña.
Con información de La Tercera · El Deportivo