La U y Everton jugarán 8 minutos sin público y la vuelta con gente en el Nacional
La reanudación del partido suspendido por bengalas se hará este domingo en el Estadio Nacional, con la vuelta programada a las 17:30.
La Copa Chile vuelve a ser protagonista por un episodio de violencia en las tribunas. El partido de ida entre Everton y Universidad de Chile, correspondiente a los octavos de final, quedó suspendido en el minuto 82 cuando la U ganaba 1-0 gracias a un gol de Juan Martín Lucero. El encendido de bengalas y el lanzamiento de bombas de estruendo y otros elementos pirotécnicos desde la tribuna visitante obligaron a detener el encuentro.
Reanudación sin público y vuelta con hinchas
La Federación de Fútbol de Chile (FFCh) determinó que los ocho minutos restantes se jueguen este domingo 27 de septiembre, desde las 14:45 horas, en el Estadio Nacional. Ese tramo se disputará sin público, tal como había sido suspendido, es decir, desde el minuto 82 con el marcador 0-1. Tras el pitazo final, los equipos irán a camarines y luego se jugará el partido de vuelta, que estaba programado para las 17:30 horas en el mismo recinto. Ese segundo encuentro contará con público y con localía de Universidad de Chile, con apertura de puertas a las 15:00 horas.
Ambos elencos aprobaron esta medida en la reunión que sostuvieron el viernes en la ANFP. Así, la U conserva su ventaja y jugará la vuelta con su gente, mientras Everton deberá buscar la clasificación en un contexto que considera desfavorable.
Molestia en Everton y el Grupo Pachuca
El Grupo Pachuca, dueño de Everton, expresó su rechazo a la decisión. Pedro Cedillo, vicepresidente del grupo, declaró a El Deportivo que la resolución es “impresentable” y que es una mala señal que la ANFP no haya intentado solucionar el tema de forma justa y equitativa. Cedillo sostuvo que el mensaje de fondo es que la violencia no importa cuando se trata de equipos de gran convocatoria, y que se premia a la barra visitante con una asistencia masiva en un partido que, a su juicio, debía jugarse sin público o en otra cancha. También criticó que el tema de seguridad no se haya abordado en la conversación.
Además, el ejecutivo señaló que se vieron forzados a aceptar el acuerdo, porque la alternativa era perder los puntos. Everton, por su parte, emitió un comunicado en el que lamentó la determinación del Directorio. El club sostuvo que los hechos son de máxima gravedad y que pusieron en riesgo la integridad de jugadores, cuerpo técnico, funcionarios e hinchas. Aun así, acatarán la decisión por respeto a la institucionalidad del fútbol chileno, y esperan que se siente un precedente para que no se repitan hechos como estos en ninguna cancha del país.
Con información de La Tercera · El Deportivo