Huawei replica Praga y Versalles en China y es el campus tech más bizarro
La gigante china levantó 12 pueblos europeos en Dongguan para albergar a 30.000 empleados de innovación. Un dato freak que no llega a Chile.
Un paseo por Dongguan (China) no parece el lugar para encontrarse con un palacio francés. Sin embargo, cruzando una puerta del campus principal de Huawei, el paisaje asiático se convierte en un set europeo a escala real. Con más de 10 millones de habitantes, Dongguan es una ciudad “pequeña” para los estándares chinos, pero su Ox Horn Campus logra que cualquiera se sienta transportado a otra época.
Para el chileno promedio, esto es puro contenido de internet: un lugar lejano que sorprende, pero que no se toca. Eso no le quita mérito a la rareza: edificios de estilo europeo, un puente que replica al de Carlos en Praga y varias cuadras que imitan un pueblo medieval. Todo real, sin renders ni inteligencia artificial. Cuando la cronista envió un video a una amiga, esta le preguntó si era una maqueta.
La ciudad de la innovación con fachada europea
El campus terminó de levantarse en 2019 y se transformó en el hogar de más de 30.000 empleados, la mayoría ligados a innovación. La superficie es gigante: 1,27 millones de metros cuadrados repartidos en 12 “pueblos” europeos, incluido uno llamado Granada. Para moverse entre ellos, la empresa instaló un tranvía interno, porque caminar entre un “Versalles” y un “Praga” toma su tiempo.
Adentro del palacio que replica Versalles, por ejemplo, no hay fiestas reales, sino oficinas y laboratorios de alta tecnología. En su interior alberga una réplica de la Biblioteca Nacional de París, rodeada de equipos de I+D de punta. La contradicción entre la coraza medieval y la tecnología mundial más avanzada es un espectáculo visual que define a la compañía. Es justo lo que hace único a este lugar.
Cuando la crisis aceleró la apuesta
¿Por qué tanta referencia europea? El fundador de Huawei, Ren Zhengfei, lo resumió en 2019: la empresa absorbió lo mejor de la cultura occidental, aunque sea la compañía china más china de todas. Ese mismo año, Estados Unidos bloqueó a la marca, cortando el acceso a Google y a los chips de TSMC. El golpe bajó los ingresos globales y sacó a la marca de las vitrinas de Occidente.
La respuesta fue inyectar más recursos a la innovación, una política que no se detuvo. Hoy, en China, Huawei vuelve a ser un orgullo nacional: teléfonos con chips propios, cámaras potentes y hasta modelos triplegables. Occidente espera su regreso, que dependerá de aumentar la producción de chips de 3nm y de perfeccionar HarmonyOS, su sistema operativo.
¿Llegará a Chile?
Mientras la marca sigue lanzando relojes, audífonos y tablets, el tiempo dirá si sus teléfonos cruzan el Pacífico. El lujo del campus de Dongguan es un recordatorio de que la geopolítica tecnológica también puede construirse con estética de cuento de hadas. Por ahora, la única manera de visitar ese “Granada” es a través de las fotos de este tour.
Con información de Xataka