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El magazine de la cultura pop chilena Santiago Fri 18 Sep 2026
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Wicked nos cambió para siempre la forma de ver El mago de Oz

Después de Wicked, la desaparición de la Bruja Mala del Oeste se lee como la caída de Elphaba y no como un final feliz.

Wicked nos cambió para siempre la forma de ver El mago de Oz
Vía SensaCine

Hay películas que después de un estreno ya no se vuelven a ver igual. Eso pasa con El mago de Oz tras Wicked. La historia de Elphaba, la Bruja Mala del Oeste, le cambia el sentido a una escena que durante décadas se entendió como un final esperado.

No es un simple detalle. En El mago de Oz, Dorothy reduce a la Bruja Mala del Oeste a nada y eso se festeja. Ahora, al saber cómo Elphaba desafiaba a la gravedad, esa misma imagen deja de ser un cierre limpio.

Elphaba, la bruja que no nació mala

Wicked instala una idea que el clásico no tenía: la villana puede tener razones. En El mago de Oz, la Bruja Mala del Oeste aparece como un obstáculo para Dorothy. Wicked llena ese vacío y muestra a Elphaba como alguien que se enfrenta al poder, no como un monstruo.

La imagen más fuerte es esa: Elphaba desafiando la gravedad. Cuando eso aparece en la historia, la caída de la bruja a manos de Dorothy ya no se lee igual. No es la derrota de una mala, sino el final de alguien que intentó salirse del libreto.

En ese movimiento está la gracia de Wicked: no cambia lo que pasa en la película, sino la forma de mirarlo. La Bruja Mala del Oeste sigue siendo derrotada, pero el espectador ya sabe que antes de esa escena hubo otra historia que el mago no contó.

Una lectura nueva para un clásico

Aunque El mago de Oz siempre se ha visto como una historia de fantasía para todo público, la conexión con Wicked la muestra como un relato sobre el poder y el castigo. La bruja no cae por ser mala, sino porque el sistema la considera una amenaza. Esa idea no está dicha en la película original, pero aparece cuando uno la revisita.

El efecto no es borrar El mago de Oz, sino hacerlo más complejo. El clásico queda intacto, pero la mirada sobre él cambia. Quien vea primero la película y después la historia de Elphaba va a poner cada escena en otro lugar.

En Chile, El mago de Oz es parte de la memoria pop que se transmite entre generaciones. Wicked llega a mover esa referencia. La pregunta ya no es solo si Dorothy llega a casa, sino qué significaba la que quedó en el camino.

Al final, lo que queda es la sensación de que ninguna historia termina de verdad cuando aparecen los créditos. Wicked lo dejó claro: la Bruja Mala del Oeste tuvo otra vida antes de enfrentarse a Dorothy, y esa vida ahora obliga a ver El mago de Oz con otros ojos.

Con información de SensaCine

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