Tom Cruise trae a Chile a Digger, el personaje que jamás había leído
El actor de 64 años elogia el guión de Alejandro González Iñárritu; la película llega este jueves 1 a los cines del país.
Tom Cruise tiene 64 años y dice que en toda su carrera nunca leyó un guión con un personaje como el de Digger. Lo repitió en una conferencia virtual desde Ciudad de México, donde participó el equipo de Culto. La película del director mexicano Alejandro González Iñárritu llega este jueves 1 a las salas chilenas.
Un magnate que provoca una emergencia global
El actor interpreta a Digger Rockwell, un multimillonario texano que lidera un imperio petrolero. Cuando una de sus plataformas en Groenlandia causa un desastre de alcance mundial, desoye las advertencias iniciales y tampoco cambia de actitud cuando todo empeora. La cinta no busca la diversión fácil: quiere incomodar y provocar ideas, algo que Cruise reconoce como poco habitual en su carrera reciente.
Rockwell intenta que el presidente de Estados Unidos, interpretado por John Goodman, opere a su favor. Es, según el propio Cruise, un personaje que no tiene antecedentes en el cine.
La realidad se le adelantó al director
González Iñárritu empezó a trabajar en Digger en 2017, después de El renacido (2015), el filme que le dio su segundo Oscar a Mejor director. Tom Cruise se sumó como protagonista en 2019, y ahí el proyecto empezó a tomar cuerpo. Mientras el cineasta intentaba contar una historia sobre un desastre global, la realidad se le adelantó: la pandemia de Covid-19 y el acuerdo de la COP29, considerado insuficiente por grupos ecologistas, volvieron el proceso creativo “muy angustiante”.
La salida llegó hace tres años, durante una caminata con su familia. Ahí decidió que Digger no sería un comentario político, sino una observación de la especie humana. Esa mirada, dice, fue la única forma de darle espacio a la historia.
Cruise, un actor con ritmo de director de orquesta
Para meterse en la piel de Digger Rockwell, Cruise usó varias capas de maquillaje y prótesis. El acento texano del personaje fue uno de sus mayores retos: no es un acento cualquiera, sino uno que aporte humor, drama y ritmo. “Juego con muchas capas diferentes”, sostiene.
Iñárritu lo compara con un director de orquesta. “Es el que lleva el crono, el ritmo, el rigor”, dice. Y destaca un monólogo de cerca de diez minutos en una asamblea, donde Cruise muestra el mismo dominio del cuerpo y las emociones que en las escenas de acción.
El director, crítico con su propia generación, asegura que la película está pensada para los jóvenes. “Los baby boomers hicimos un desastre y les estamos heredando esto”, afirma. Cruise, en tanto, cree que Iñárritu pone un espejo frente a la humanidad con sentido del humor, sin que sea acusatorio. “Cada uno saldrá con su propio punto de vista”, dice, porque para él la belleza del cine está en reunir a las personas para conversar.
Con información de La Tercera · Culto