Tarantino se toma su tiempo: la décima película sigue sin fecha
El cineasta lleva siete años sin dirigir y su décimo filme sigue siendo una incógnita.
Han pasado siete años desde que Quentin Tarantino se paró detrás de las cámaras por última vez. Su novena película, Érase una vez en… Hollywood (2019), protagonizada por Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, fue la más reciente de un director que ha repetido hasta el cansancio que solo hará diez largometrajes. Eso significa que la décima —y, en teoría, última— sigue pendiente.
¿Por qué demorar tanto?
Tarantino no ha dado detalles concretos sobre el proyecto. En entrevistas ha mencionado ideas, pero ninguna se ha materializado. Para los cinéfilos chilenos, acostumbrados a esperar años entre sus estrenos, la demora no es nueva: entre Django sin cadenas (2012) y Los odiosos ocho (2015) pasaron tres años, y de ahí a Érase una vez… en Hollywood otros cuatro. Pero siete años ya es un lapso inédito en su carrera.
La pregunta que circula en foros y redes locales es si realmente cumplirá su promesa de retirarse después de la décima película. En Chile, donde sus filmes tienen seguidores fieles —especialmente entre los treintañeros que crecieron con Pulp Fiction y Kill Bill—, la expectativa es alta. Sin embargo, no hay fecha de rodaje ni de estreno.
¿Qué se sabe hasta ahora?
Lo único concreto es que Tarantino ha mencionado ideas en entrevistas, pero no ha revelado título ni elenco. Tampoco ha confirmado si será una historia original o una nueva vuelta a su obsesión por el género western o el cine de explotación. Lo que sí está claro es que, si cumple su palabra, este décimo filme marcará el fin de una era para el cine de autor de los noventa.
Para el público chileno, la noticia tiene un matiz agridulce: por un lado, la posibilidad de ver su última obra; por otro, la incertidumbre de si llegará a los cines locales antes de que las plataformas de streaming se adelanten. Hasta ahora, todas sus películas se han estrenado en salas nacionales, pero la tendencia global acorta cada vez más las ventanas de exhibición.
Un legado que trasciende fronteras
Más allá de la espera, lo cierto es que Tarantino ya dejó una huella imborrable en la cultura pop. Sus diálogos, su violencia estilizada y sus bandas sonoras han influido a una generación de directores y espectadores. En Chile, sus películas se reeditan en ciclos de cine y son material de estudio en escuelas de comunicación.
Por ahora, solo queda esperar. Mientras tanto, los fanáticos pueden repasar su filmografía —disponible en varias plataformas de streaming que operan en el país— y especular sobre qué sorpresa tendrá guardada para su décimo y último acto.
Con información de SensaCine