El rechazo que casi borra a Marty McFly: la historia no contada de Volver al Futuro
René Naranjo revela cómo Steven Spielberg rescató un guion rechazado en más de 40 reuniones de Hollywood.
Este 21 de octubre, como cada año, los fanáticos celebran el Día de Volver al Futuro, la fecha en que Marty McFly viaja al futuro en la segunda película de la saga. Pero lo que pocos saben es que esa historia casi nunca llega a la pantalla grande. En su columna de Palabra Que Es Noticia, el crítico y profesor de cine René Naranjo recordó el tortuoso camino del largometraje antes de convertirse en un clásico.
Cuarenta rechazos y un salvavidas llamado Spielberg
Según Naranjo, el guion escrito por Robert Zemeckis y Bob Gale fue rechazado durante tres años en más de 40 reuniones con estudios de Hollywood. Los productores no confiaban en dos cineastas que venían de dos fracasos consecutivos. La película se estrenó recién en 1985, después de que Steven Spielberg interviniera para producirla. Ese respaldo transformó la cinta en la más vista de ese año, pero el camino hasta ahí fue de puertas cerradas y dudas constantes.
Para el público chileno, la historia tiene un eco particular: demuestra que incluso las ideas más brillantes pueden toparse con un muro cuando no hay quien crea en ellas. Y que a veces basta una sola persona con peso para cambiar el destino de un proyecto.
Un viaje al pasado para sanar la familia
Más allá del DeLorean y los efectos especiales, Naranjo explicó que la trama central aborda algo mucho más humano. Marty McFly comienza siendo un adolescente inseguro, atrapado en una familia disfuncional dominada por el desánimo. Al viajar a 1955, no solo intenta salvar su propia existencia, sino que transforma la personalidad de sus padres y, con ello, su propio futuro. El crítico sostuvo que esa capa profunda —la posibilidad de corregir errores familiares— es lo que convierte la película en un fenómeno generacional.
En Chile, donde las familias extensas y los lazos afectivos son parte central de la cultura, esa idea resuena con fuerza. La película ofrece una fantasía poderosa: volver atrás y reparar lo que salió mal.
El individualismo de los 80 que aún nos habla
Naranjo también vinculó la película con el contexto político de su época. Mientras los años 70 estaban marcados por utopías colectivas y movimientos sociales, el Estados Unidos de Reagan impulsó una visión centrada en el esfuerzo personal. La frase que Marty le dice a su padre joven —“Si te lo propones, puedes lograr lo que quieres”— refleja ese cambio ideológico. El crítico señaló que esa idea, hoy instalada en el discurso cotidiano, caló hondo porque apela al deseo universal de enmendar el pasado.
Para los espectadores chilenos de los 80 y 90, la película llegó en una época de transiciones políticas y sociales. El mensaje de que uno puede forjar su propio destino, sin importar el entorno, encontró un público dispuesto a abrazarlo.
Hoy, Volver al Futuro se estudia en escuelas de cine como un ejemplo de guion perfecto. Naranjo destacó que no es solo nostalgia: es una historia que emociona, entretiene y, sobre todo, convence de que el cambio es posible. Michael J. Fox quedó para siempre ligado a ese personaje, y el legado de la cinta sigue vivo en cada nuevo espectador que descubre que, a veces, el verdadero viaje no es en el tiempo, sino hacia adentro.
Con información de Radio Futuro