Coyote vs. Acme revienta la taquilla y Warner se queda mirando
La comedia cancelada por Warner Bros ya superó los US$ 100 millones en todo el mundo. La compró Ketchup Entertainment por US$ 50 millones.
Tres años después de que Warner Bros la diera por muerta, «Coyote vs. Acme» está celebrando por lo alto. La película de los Looney Tunes, que el estudio archivó alegando pérdidas financieras, fue rescatada por la distribuidora independiente Ketchup Entertainment por 50 millones de dólares. Hoy, con una recaudación que supera los 100 millones de dólares a nivel mundial, se convirtió en el mayor éxito de taquilla en la historia de esa empresa.
El dato es un golpe directo para Warner, que atraviesa una de sus temporadas más complicadas. Mientras la comedia animada acumula cifras envidiables, los últimos estrenos del estudio no levantan cabeza. La crítica mira ahora con lupa las decisiones corporativas de David Zaslav, el CEO que en 2022 canceló el proyecto junto a otros dos títulos, justo en plena fusión con Paramount.
Las tres víctimas del recorte de Zaslav
«Coyote vs. Acme» fue la tercera película que Warner Bros enterró por beneficios fiscales, después de «Batgirl» y «Scoob! Holiday Haunt». Las tres habían sido aprobadas bajo la gestión de Jason Kilar, el anterior responsable del estudio, que dejó el cargo a inicios de ese año. Zaslav, su sucesor, declaró entonces que estaba reorientando prioridades y que la cinta del coyote no encajaba con la nueva dirección creativa.
La decisión causó revuelo en Hollywood, pero no solo por las pérdidas económicas evidentes. Tanto «Coyote vs. Acme» como las otras dos películas pertenecen a franquicias históricas del catálogo de Warner. Los fanáticos se preguntaron si el ejecutivo entendía realmente el valor de lo que estaba desechando. Variety recordó que el equipo creativo se opuso a la cancelación, pero la postura del director ejecutivo fue firme.
El contraste con los fracasos del estudio este 2026
El éxito de «Coyote vs. Acme» duele más porque llega justo cuando Warner encadena fracasos comerciales. La comedia negra de Tom Cruise, «Digger», que fue aclamada por la crítica, apenas ha recaudado 20 millones de dólares en todo el mundo. Aún peor le fue a «The Bride!», dirigida por Maggie Gyllenhaal, cuya taquilla también resultó accidentada.
Para el público chileno, esta historia no tiene un impacto directo en la cartelera local, pero sí confirma una tendencia global: las decisiones de ejecutivos pueden costar caro, y a veces las películas “descartadas” terminan siendo las que más rinden. Mientras Ketchup celebra, Warner sigue pagando el precio de una estrategia que, visto en retrospectiva, no dio los frutos esperados.
Con información de Radio Futuro