Chileno Sebastián Sepúlveda gana Ariel a Mejor edición por O último azul
El montajista nacional fue premiado en la 68° edición de los Ariel, donde la cinta también ganó guión.
El cine chileno volvió a tener presencia en los Premios Ariel, los principales galardones del cine mexicano. Este sábado, en la Cineteca Nacional de Ciudad de México, O último azul se llevó dos reconocimientos: Mejor guión original y Mejor edición, este último compartido entre el mexicano Omar Guzmán Castro y el chileno Sebastián Sepúlveda.
Sepúlveda, responsable de montaje en películas como El club (2015) y Spencer (2021), recibió el premio en nombre del equipo y no ocultó su emoción: “Estoy muy emocionado y contento”. En declaraciones a Culto, destacó el peso histórico del galardón: “Es un premio con una enorme historia, que ha reconocido a figuras icónicas como María Félix y Cantinflas. Formar parte de esa tradición, junto a personas cuyo trabajo respeto y admiro profundamente, me llena de orgullo”.
Una fábula distópica con sello chileno
Dirigida y coescrita por el brasileño Gabriel Mascaro, O último azul es una distopía que sigue a Tereza (Denise Weinberg), una mujer de 77 años que vive en un pequeño pueblo industrializado de la Amazonia. Tereza se niega a ir a la colonia residencial a la que fue asignada y emprende un viaje por ríos y selva para cumplir su último deseo.
El proyecto llegó a Sepúlveda gracias a Giancarlo Nasi, productor de Quijote Films, la compañía chilena detrás de la cinta. Para el montajista, trabajar en esta película significó un cambio de registro: “Vino a cambiar el tono de las películas dramáticas en las que me había concentrado en los últimos años, para entrar en un mundo más cercano a la fábula”. También valoró la potencia de su mensaje: “Cómo la libertad y la rebeldía de una mujer mayor pueden convertirse en la mayor arma frente al fascismo. Más aún hoy, viendo los resultados de las elecciones en Brasil”.
El Ariel a Mejor edición, explicó Sepúlveda, reconoce justamente la búsqueda del filme: “Construir una película capaz de moverse entre distintas emociones y géneros, de ser hipnótica y juguetona al mismo tiempo, sin perder nunca la fuerza de lo que quiere contar”. Además, reflexionó sobre el aporte local: “Esta experiencia demuestra cuánto podemos aportar los cineastas chilenos a historias de otras partes del mundo, y cómo las colaboraciones internacionales nos permiten crecer como profesionales y como industria”.
Quijote Films celebra una cosecha histórica
La presencia chilena en los Ariel no se limitó a O último azul. La película sumó siete candidaturas y dos premios, mientras que La misteriosa mirada del flamenco, de Diego Céspedes, estuvo nominada a Mejor película iberoamericana. En total, ocho nominaciones para la productora nacional.
Giancarlo Nasi destacó la estrategia de la compañía: “Nuestra carrera ha estado marcada por la coproducción: juntar países, talentos, financiamientos y equipos para hacer películas desde distintos rincones del mundo”. Y agregó: “Son dos películas que resumen muy bien el espíritu de Quijote. La misteriosa mirada del flamenco la filmamos en el extremo norte de Chile, en nuestro hermoso desierto de Atacama; O último azul, en medio de la Amazonía. Fueron dos aventuras de producción muy locas y difíciles, pero con frutos extraordinarios: ambas fueron éxitos de taquilla y ganaron dos de los festivales más prestigiosos del mundo, Cannes y Berlín, respectivamente”.
El productor también se refirió al futuro de La misteriosa mirada del flamenco, que acaba de conseguir cuatro candidaturas a los ZYN Premios Rolling Stone en Español 2026: “Yo viajo todo el tiempo y la gente no para de comentarla. Creo que nunca terminará de brillar”. Además, confirmó que trabajan en la próxima película de Diego Céspedes.
Nuevas coproducciones y más géneros
Quijote Films sigue expandiendo sus horizontes. La productora acaba de estrenar The smell of apples en el Festival de Toronto, un largometraje dirigido por el sudafricano John Trengove que se ambienta en la época del apartheid. La cinta, protagonizada por un niño de 12 años cuyo mundo se fractura con la llegada de un militar chileno (interpretado por Alejandro Goic), reúne a empresas de Sudáfrica, Reino Unido, Países Bajos y Chile.
Nasi adelantó que continúan armando coproducciones con directores chilenos como María Paz González, Théo Court y Diego Céspedes, además de nuevos talentos. “Hoy mismo estamos produciendo en distintos rincones del mundo: Marruecos, Perú, Brasil, España, México y, por supuesto, Chile”, sostuvo, y añadió que están incursionando en nuevos géneros: “Haciendo por primera vez horror, comedia, series, varias de las cuales van a tener noticias muy pronto. Es una etapa muy entretenida y estimulante para nosotros”.
Con información de La Tercera · Culto