Antes de Jackson, Tolkien ya había fulminado un intento de llevar su obra al cine
En los años 50, un guion animado enfureció al escritor: lo llamó "precipitado, insensible e insolente".
La trilogía de Peter Jackson es hoy un hito del cine, con casi 3.000 millones de dólares de taquilla y 17 Oscar. Pero antes de que Jackson filmara la Comarca, y antes incluso de que Ralph Bakshi animara a Frodo en los 70, hubo un primer intento de adaptar ‘El señor de los anillos’ que terminó en un monumental portazo. Y el que lo cerró fue el propio J.R.R. Tolkien.
Un guion que enfureció al autor
A finales de los años 50, el productor Forrest J. Ackerman consiguió el permiso de Tolkien para hacer una película animada de tres horas. El encargado del guion fue Morton Grady Zimmerman, y la idea era condensar todo el viaje de la Compañía del Anillo en un solo largometraje. Cuando el manuscrito llegó a manos del escritor, su reacción fue explosiva.
En cartas que se publicaron después de su muerte, Tolkien escribió que su obra había sido “literalmente asesinada”. Dijo que Zimmerman era “precipitado, insensible e insolente”, que apenas había hojeado el libro y que el guion se basaba en “recuerdos confusos, con un mínimo de relación con el texto original”. No se guardó nada: calificó el trabajo de “extrema estupidez e incompetencia” y de “absoluta falta de respeto”.
Orcos con pico, elfos pequeños y un balrog que se ríe
La furia de Tolkien no fue genérica. Analizó el guion página por página y enumeró los cambios que más le molestaban. Entre ellos: los orcos tenían pico y plumas, los elfos eran seres diminutos, y el balrog hablaba y se reía. También le indignó que Tom Bombadil apareciera como un personaje de cuento infantil, que los Ents tuvieran poco desarrollo, que Saruman se suicidara en vez de ser asesinado, y sobre todo el final, que describió como “una confusión que roza el delirio”.
Consciente de lo duro de sus palabras, Tolkien pidió a los productores que “usen la imaginación para comprender la ira (y a veces la amargura) de un autor que descubre que su obra ha sido tratada con descuido, sin el menor indicio de comprensión de su significado”. La película nunca se hizo. No hubo marcha atrás.
¿Qué habría dicho Tolkien de Jackson?
La trilogía de Jackson fue elogiada por su fidelidad, pero también tuvo cambios: Tom Bombadil no aparece, Saruman no muere en Isengard y termina atacando la Comarca, entre otros. Viendo cómo reaccionó Tolkien ante el guion de Zimmerman, es difícil no preguntarse qué opinaría de las películas que hoy consideramos un clásico. En Chile, la trilogía se estrenó con gran éxito en cines y sigue siendo referencia en maratones y streaming. Para los fans locales, esta historia de un proyecto fallido es un recordatorio de lo cerca que estuvo la Tierra Media de no llegar a la pantalla grande como la conocemos.
Con información de Xataka