Nicolas Cage: “Estoy sin hogar” tras socavón en Malibú que destruyó su mansión
El actor de Hollywood vive en hoteles desde septiembre, cuando un derrumbe de 7 metros afectó a más de 30 viviendas en California.
Nicolas Cage, ganador del Oscar por Leaving Las Vegas, reveló que aún no puede regresar a su casa en Malibú luego de que un enorme socavón se tragara parte de su propiedad a principios de septiembre. En un panel de la Comic Con de Los Ángeles, el actor contó que está viviendo en hoteles y que no pudo recibir a los niños que fueron a pedir dulces por Halloween.
Un socavón de 7 metros que lo cambió todo
El derrumbe ocurrió el 8 de septiembre de este año en el exclusivo sector costero de Malibú, California. El socavón alcanzó unos siete metros de profundidad y dañó el camino de acceso y la terraza de la mansión de Cage, además de comprometer otras 30 viviendas del vecindario. Las autoridades locales declararon emergencia, advirtiendo que las mareas altas y las lluvias del huracán Marie podían empeorar la situación. Afortunadamente, no hubo heridos, pero la zona quedó con acceso restringido para residentes y equipos de emergencia, y se reportaron preocupaciones por posibles fugas de gas.
“Ahora mismo estoy un poco como que sin hogar. Básicamente, vivo de hoteles”, dijo Cage durante el evento del sábado. La mansión del intérprete de Ghost Rider y El ladrón de orquídeas sigue sin ser reconstruida, y el actor no dio fechas de cuándo podría volver a ocuparla. Aunque el hecho ocurrió en Estados Unidos, la noticia resuena en Chile por la popularidad de Cage, cuyas películas se han visto en cines y plataformas locales durante décadas.
Un Halloween distinto para Cage y su hija
A pesar de la compleja situación habitacional, Nicolas Cage planeó celebrar Halloween con su hija August, de 4 años. “Llevaré a mi hija a pedir dulces por algún lugar de Santa Mónica”, comentó. Luego, el actor reveló que vería El resplandor, la cinta de Stanley Kubrick, y bromeó sobre el director. Cage, de 62 años (nacido el 7 de enero de 1964), no es ajeno a los problemas inmobiliarios: en el pasado ha vendido varias propiedades para saldar deudas. Pero esta vez la causa es un fenómeno natural que dejó a decenas de familias sin hogar en Malibú. Por ahora, el actor sigue recorriendo hoteles mientras espera que su mansión sea reparada, y mientras tanto, ya piensa en su próxima película y en cómo pasar la Navidad con su hija.
Con información de Radio Futuro